Viajar a Madrid con un bebé de 10 meses: cómo lo hicimos sin cargar con nada

Cuando le dije a mi marido que quería ir a Madrid con Olivia, me miró como si le hubiera propuesto escalar el Everest. Y lo entiendo. Nuestra primera escapada con la niña — tenía entonces 4 meses — había sido un desastre: dos maletas gigantes, el cochecito que no cabía en ningún sitio, la cuna de viaje que pesaba como un yunque, y nosotros agotados antes de empezar las vacaciones.

Pero esta vez iba a ser diferente. Había descubierto algo que cambió completamente nuestra forma de viajar con niños pequeños: el alquiler de equipamiento para bebés en destino. Y después de cinco días en Madrid con Olivia — que ya tiene 10 meses y es un terremoto andante — puedo decir que nunca más volveremos a viajar de la forma antigua.

Esta es nuestra experiencia. Espero que te ayude si estás en la misma situación.

Viajar a Madrid con un bebé de 10 meses: cómo lo hicimos sin cargar con nada

Lo que hacíamos mal: el equipaje interminable

Antes de contarte cómo fue el viaje, déjame explicarte cómo viajábamos antes. Quizás te sientas identificada.

Para un fin de semana en casa de mis padres — tres horas en coche — metíamos en el maletero: cuna de viaje, cochecito completo con capazo, trona plegable, bañera hinchable, dos bolsas de ropa, la bolsa de pañales, juguetes, el esterilizador portátil... El coche iba hasta arriba y nosotros de los nervios.

Cuando empezamos a plantearnos viajar en avión, me di cuenta de que era inviable. ¿Cómo íbamos a facturar todo eso? ¿Cuánto nos iba a costar el equipaje extra? ¿Y si nos rompían el cochecito en la bodega, como le pasó a mi cuñada?

Busqué información sobre qué llevar de viaje con un bebé, y todos los artículos decían lo mismo: minimalismo, viajar ligero, llevar solo lo imprescindible. Muy bonito, pero nadie explicaba cómo viajar sin cuna si tu bebé necesita dormir, o sin cochecito si vas a pasar el día paseando.

Hasta que di con los servicios de alquiler de artículos para familias. Y todo empezó a tener sentido.

Planificando el viaje: qué alquilar para viajar con un bebé

Encontré Equiply buscando alquiler de equipamiento bebé en Madrid. Me gustó que su web era clara, los precios estaban publicados, y había fotos reales de los productos. Nada de stock genérico.

Les escribí explicando nuestro caso: bebé de 10 meses, cinco noches en un apartamento turístico cerca de la Plaza Mayor, íbamos a caminar mucho y también queríamos hacer alguna excursión fuera de Madrid. Me contestaron el mismo día con recomendaciones específicas.

Esto es lo que reservamos:

Cuna de viaje con colchón. El apartamento decía que tenía cuna, pero por experiencias anteriores preferí asegurarme de tener una de calidad. Bien hecho: la del apartamento era un armatoste viejo que daba hasta miedo.

Cochecito ligero de viaje. Nos recomendaron un modelo supercompacto que se plegaba con una mano. Ideal para el metro y para meterlo en cualquier restaurante.

Silla de coche grupo 1. Imprescindible porque habíamos reservado un día de excursión a Toledo en coche de alquiler. Olivia ya pesa más de 9 kilos así que necesitaba grupo 1, no el maxicosi de recién nacido.

Trona portátil. El apartamento no tenía trona. Y comer con un bebé de 10 meses en brazos mientras tú intentas cenar es un deporte de riesgo.

Mochila portabebés. La pedí para los museos. Olivia aguanta bien en el cochecito pero a veces prefiere ir pegada a nosotros, y la mochila te deja las manos libres.

Total del alquiler para cinco días: menos de lo que nos habría costado facturar el equipamiento en el avión. Y sin riesgo de que nos lo destrozaran.

Llegada a Madrid: todo listo en el apartamento

Volamos desde Barcelona con una maleta de cabina cada uno y la bolsa de pañales. Eso es todo. Ni cochecito facturado, ni bultos raros, ni colas especiales. Olivia en brazos, nosotros ligeros, y a coger el metro hacia el centro.

Cuando llegamos al apartamento — sobre las dos de la tarde — todo el equipamiento ya estaba allí. La cuna montada en la habitación, el cochecito plegado en la entrada, la trona junto a la mesa, y una nota de Equiply explicando cómo funcionaba todo.

Mi marido, que era el escéptico, se quedó mirando la cuna con cara de no creérselo. «¿Esto es todo? ¿Ya está?» Pues sí, ya estaba. Le di de comer a Olivia en la trona, la acosté en la cuna, y mientras dormía la siesta nosotros deshicimos las maletas tranquilamente. Sin estrés, sin montajes, sin peleas sobre cómo se abre la maldita cuna de viaje.

Ese momento supe que no íbamos a volver a viajar de otra manera.

Cinco días por Madrid: cómo nos fue con el equipamiento alquilado

El cochecito de viaje fue una maravilla. Ligero, maniobrable, y se plegaba en un segundo. Lo metimos en el metro sin problema, entramos con él a restaurantes, a tiendas, a todos lados. El nuestro de casa es un tanque comparado con este — ya estamos pensando en cambiarlo.

La cuna de viaje era mejor que la nuestra. En serio. Más estable, colchón más grueso, y Olivia durmió de maravilla todas las noches. Estoy segura de que influyó en que el viaje fuera tan bien — un bebé que duerme bien es un bebé feliz.

La silla de coche funcionó perfectamente. El día de Toledo recogimos el coche de alquiler, instalamos la silla en cinco minutos, y Olivia hizo todo el trayecto dormida. Al devolver el coche, dejamos la silla en el apartamento sin complicaciones.

La trona portátil nos salvó la vida. La usamos en el apartamento para todas las comidas, y también la llevamos a algún restaurante que no tenía tronas. Se enganchaba a la mesa en segundos.

La mochila portabebés fue perfecta para los museos. En el Prado, Olivia se durmió en la mochila y yo pude ver las salas tranquilamente mientras mi marido empujaba el cochecito vacío. En el Reina Sofía la llevamos en la mochila todo el rato — mucho más cómodo que el cochecito para ir entre las obras.

Lo que las familias cargan de más (y no necesitan)

Después de este viaje me di cuenta de todo lo que solíamos llevar y que realmente no hacía falta:

El cochecito de casa. Pesa el doble, es más aparatoso, y el de alquiler era mejor para la ciudad. Alternativa: alquilar un cochecito ligero de viaje en destino.

La cuna de viaje propia. Esos 8-10 kilos que ocupan media maleta. Alternativa: alquiler de cuna bebé, que te la entregan montada.

Juguetes de casa. Llevamos una bolsa entera de juguetes y Olivia apenas los tocó. Prefería jugar con las llaves del apartamento y con una cuchara de madera. Si necesitas juguetes, puedes probar el alquiler de juguetes bebé — hay opciones.

Bañera hinchable. El apartamento tenía bañera normal, así que no la necesitamos. Pero si hubiéramos ido a uno con solo ducha, el alquiler de bañera bebé nos habría solucionado la papeleta.

El parque plegable. Lo llevamos una vez y no lo sacamos de la maleta. Si lo hubiéramos necesitado, podríamos haber pedido un alquiler de parque infantil.

La regla que ahora sigo: si puedes alquilarlo en destino, no lo lleves. Tu espalda y tu cordura te lo agradecerán.

Viajar a Madrid con un bebé de 10 meses: cómo lo hicimos sin cargar con nada

Qué equipamiento alquilar según la edad del bebé

He hablado con otras madres que también usan servicios de alquiler, y entre todas hemos sacado estas conclusiones:

Bebés de 0-6 meses: Minicuna o moisés (duermen mucho y en cualquier sitio), cochecito con capazo o maxicosi, silla de coche grupo 0. Si das biberón, puede interesarte un esterilizador. El fular portabebés es genial para esta edad.

Bebés de 6-12 meses: Cuna de viaje (ya no caben bien en minicuna), cochecito con silla, silla de coche grupo 0+ o grupo 1 según peso, trona (empiezan a comer sólidos), bañera si no hay bañera en el alojamiento. Mochila portabebés para excursiones.

Niños de 1-3 años: Cuna de viaje grande o cama con barreras de seguridad, cochecito o silla de paseo, silla de coche grupo 1 2 3, trona. El alquiler de andador bebé puede ser útil si están empezando a caminar. Vigilabebés si el alojamiento es grande.

Niños de 3-6 años: Ya no necesitan tanta cosa, pero la silla de coche sigue siendo obligatoria. Alquiler de juguetes infantiles o juguetes educativos puede entretenerles durante el viaje.

La pregunta que todas nos hacemos: ¿es higiénico?

Antes de reservar, mi principal duda era la higiene. Mi bebé iba a dormir en una cuna que habían usado otros bebés. ¿Estaba bien eso?

Pregunté directamente a Equiply cómo limpiaban el equipamiento. Me explicaron que todo pasa por un proceso de limpieza profesional entre cada alquiler: las partes de tela se lavan a alta temperatura, las superficies se desinfectan, y todo se revisa antes de volver a salir.

Cuando llegó la cuna, olía a limpio. No a perfume artificial — a limpio de verdad. El colchón tenía funda impermeable y sábana nueva. El cochecito estaba impecable. La trona brillaba.

Sinceramente, estaba más limpio que el equipamiento que me han prestado amigas o familia, que a veces viene con migas de galleta incrustadas y manchas misteriosas.

Mi consejo: si te preocupa la higiene (y es normal que te preocupe), pregunta directamente cómo limpian. Cualquier empresa seria de alquiler de equipamiento bebé limpio y seguro debería poder explicártelo sin problema. Si no saben contestar o te dan largas, busca otra opción.

Woman and child packing clothes into a suitcase on a bed

Equipamiento diferente según el tipo de viaje

No es lo mismo ir a Madrid que ir a la playa o a una casa rural. Cada tipo de viaje tiene sus necesidades:

Viaje urbano (Madrid, Barcelona, Valencia): Prioriza el cochecito compacto y ligero. Vas a caminar mucho, a meterte en el metro, a entrar en tiendas y restaurantes. La silla de coche solo si vas a usar taxi o coche de alquiler. La mochila portabebés es perfecta para museos y zonas peatonales.

Viaje de playa: Necesitas cochecito con ruedas grandes que no se atasquen en la arena, o directamente una mochila. La sombrilla con protección UV puede alquilarse. Bañera portátil casi seguro porque los apartamentos de playa suelen tener solo ducha.

Casa rural o campo: Aquí sí necesitas vigilabebés si el bebé duerme lejos de donde estés. Barreras de seguridad para escaleras. Mochila de senderismo para paseos por el campo. Parque infantil plegable si quieres tener al bebé entretenido mientras cocinas.

Statue on a pedestal with a lake and trees in the Retiro Park in Madrid

Alquiler vs compra: las cuentas que hicimos

Mi marido es de números, así que antes del viaje hicimos la comparativa completa:

- Opción A: Llevar nuestro equipamiento. Facturar cochecito y silla de coche: 50 euros (ida y vuelta). Riesgo de daños: alto. Incomodidad en el aeropuerto: máxima. La cuna de viaje ya la teníamos, pero pesa 10 kg y ocupa media maleta.

- Opción B: Alquilar en Madrid. Cuna + cochecito + silla coche + trona + mochila para 5 días: menos de 100 euros. Entrega en el apartamento incluida. Recogida al final incluida. Sin riesgos, sin peso, sin líos.

El ahorro económico no fue enorme, pero la diferencia en comodidad fue brutal. Y si hubiéramos tenido que comprar una silla de coche solo para el viaje (porque la nuestra no cabía en el coche de alquiler), el alquiler habría sido muchísimo más barato.

Mi conclusión sobre el debate alquiler vs compra de equipamiento bebé: si vas a usarlo pocas veces al año, alquila. Si lo usas a diario, compra. Pero para viajes, el alquiler gana casi siempre.

Preguntas que me hacen otras madres

¿Y si el equipamiento no funciona o está en mal estado?

No nos pasó, pero pregunté antes de reservar. Me dijeron que si algo no está bien, lo cambian sin coste. Tienen soporte por WhatsApp durante todo el alquiler, así que si surge algo, les escribes y lo solucionan.

¿Puedo reservar si llego muy tarde o muy temprano?

Sí. Nosotros llegamos a las 2 de la tarde y el equipamiento ya estaba. Si llegas de madrugada, lo dejan el día antes coordinando con el alojamiento. Se adaptan bastante.

¿Qué pasa si necesito el equipamiento más días de los reservados?

Les escribes y amplías. Nosotros no lo necesitamos pero me dijeron que es muy común y que no hay problema mientras el equipamiento esté disponible.

¿Los abuelos pueden recoger el equipamiento si vienen a visitarnos?

Sí. Esto me pareció genial: si tus padres vienen a visitarte y necesitan equipamiento para el nieto, pueden alquilarlo ellos directamente y se lo entregan en su casa. Así no tienes que llevar tú la cuna de una punta a otra de la ciudad.

¿Merece la pena para un fin de semana o solo para viajes largos?

Merece la pena siempre que vayas a volar o que te ahorre cargar. Para un fin de semana en coche a dos horas, probablemente no. Para un fin de semana en avión, absolutamente sí.

Conclusión: viajar con bebés puede ser fácil

Mira, viajar con un bebé nunca va a ser como viajar sin él. Hay pañales que cambiar, siestas que respetar, y berrinches que gestionar. Eso no lo cambia nadie.

Pero la logística, el peso, el estrés de arrastrar medio piso de una ciudad a otra — eso sí tiene solución. Y la solución es más sencilla de lo que parece: alquila en destino lo que necesites, viaja ligero, y dedica tu energía a disfrutar del viaje en lugar de a gestionar equipamiento.

Nuestro viaje a Madrid fue el mejor que hemos hecho con Olivia. No porque Madrid sea especial (que lo es), sino porque por primera vez viajamos sin sentirnos como porteadores. Llegamos descansados, nos movimos con facilidad, y disfrutamos de cada día.

El próximo viaje ya lo tenemos planeado: Valencia en primavera. Con alquiler de equipamiento, por supuesto. Ya no hay vuelta atrás.

¿Estás planeando un viaje con tu bebé? Contacta con Equiply y viaja sin cargar con nada.

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